Paremos a la patronal inmobiliaria

La situación actual del mercado de alquiler y del derecho a la vivienda es un tema de gran relevancia en la actualidad. La complejidad de esta situación se ve directamente influenciada por la presencia del llamado banco malo y la SAREB, cuyo impacto en el mercado es innegable. La SAREB, a pesar de su naturaleza parcialmente pública, ha sido objeto de críticas en relación con su origen y su papel en el rescate de la banca. Esta situación plantea importantes interrogantes sobre la responsabilidad en la crisis del mercado inmobiliario, cuyo análisis es crucial para comprender a fondo los factores que contribuyen a esta problemática. Deseo hacer algunas reflexiones perspicaces que arrojen luz sobre un tema de gran importancia para la sociedad viguesa.

Es fundamental destacar la influencia determinante de la banca y el sector del rentismo parasitario en la dinámica del mercado inmobiliario. El comportamiento de estos actores incide de manera significativa en los precios de la vivienda, ejerciendo un impacto directo en la accesibilidad a una vivienda digna para amplios sectores de la población. La falta de disposición para regular los alquileres y disminuir los precios de temporada agrava aún más la situación, generando repercusiones negativas que van más allá del aspecto económico. Esta problemática no solo afecta el costo de la vivienda, sino que también transforma la dinámica social y urbana de las ciudades y los barrios, contribuyendo a la gentrificación y a la expulsión de comunidades de bajos recursos de sus entornos tradicionales. Estos efectos, a su vez, pueden incidir en la cohesión social y en la diversidad cultural de los espacios urbanos, generando una serie de desafíos que deben abordarse de manera integral.

Es fundamental mantener viva la discusión en los medios de comunicación, ya que su contribución es fundamental para arrojar luz y conciencia sobre un tema de tanta relevancia para la sociedad. Es necesario un análisis profundo, integral y equitativo de la situación, evitando simplificaciones que puedan eximir de responsabilidad a los implicados. Este proceso de reflexión continua es esencial para promover un entendimiento profundo y promover cambios significativos en nuestra realidad social.

En el periódico Atlántico Diario se destaca que en Vigo, la Sareb se ha convertido en el principal poseedor de terrenos. Cuenta con 67 viviendas y 19 unidades adicionales como anexos. Además, dispone de 181 parcelas edificables destinadas a uso residencial y otras 40 destinadas a usos comerciales, de servicios e industriales. En toda la provincia de Pontevedra, la Sareb posee un total de 403 viviendas, 384 unidades de anexos, 80 unidades en proceso de construcción y 1.629 parcelas de terreno. Entre las propiedades de la Sareb, que provienen de las antiguas cajas de ahorro, se encuentran algunos de los desarrollos más emblemáticos de Vigo, como la finca de Plaza de España (actualmente incluida en el PGOM, lo que facilita su urbanización), Alfageme (vinculada a un área en Tomás Alonso) y la Seara, una de las «islas» dentro de la ciudad. Este extenso patrimonio territorial, distribuido principalmente entre Vigo, Sanxenxo, A Coruña y Ourense, tiene un impacto significativo en el panorama urbano y económico de la región.

Teniendo en cuenta las situación descrita en Atlántico Diario, opino que el Sindicato de Inquilinas Vigo debería llevar a cabo varias actuaciones para defender los intereses de los arrendatarios y presionar a las administraciones públicas y a la patronal inmobiliaria. Entre las estrategias a considerar se encuentran:

  1. Movilización y sensibilización: Organizar muchos más eventos, manifestaciones y campañas para concienciar a la ciudadanía viguesa sobre la problemática de la vivienda y la concentración de suelo en manos de entidades como la Sareb.
  2. Presión y negociación: Establecer diálogo con autoridades locales y autonómicas para proponer políticas de vivienda que limiten la especulación y fomenten el acceso a viviendas asequibles.
  3. Asesoría legal: Ofrecer asistencia jurídica a inquilinos en situaciones precarias, otorgando apoyo en casos de desalojo injusto o situaciones de vulnerabilidad.
  4. Denuncia pública: Visibilizar casos de abusos por parte de propietarios o entidades inmobiliarias, exponiendo situaciones de falta de mantenimiento, alzas abusivas en los precios de alquiler, entre otros.
  5. Alianzas estratégicas: Establecer vínculos con otras organizaciones afines, como sindicatos, asociaciones de vecinos, ONGs y grupos defensores de los derechos humanos, para fortalecer la presión colectiva.
  6. Propuestas de regulación: Contribuir en la elaboración de iniciativas y propuestas legislativas que promuevan la regulación del mercado inmobiliario y la protección de los derechos de los inquilinos.
  7. Acciones directas no violentas: Realizar manifestaciones de presión pacíficas, ocupaciones simbólicas y otras acciones que generen visibilidad y conciencien sobre la problemática de la vivienda en Vigo y alrededores.

El Sindicato de Inquilinas Vigo, mediante estas y otras acciones, puede ejercer presión y promover cambios en las políticas públicas y en la actitud de la patronal inmobiliaria, en busca de un acceso justo y digno a la vivienda para todos las ciudadanas y ciudadanos. ¡Es la hora de las inquilinas e inquilinos de Vigo! ¡Defendamos juntas el derecho a una vivienda digna!

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