
Otra Europa es posible
La cumbre de la OTAN de 2017 marcó un punto de inflexión en la política de defensa europea. La canciller Angela Merkel y el presidente Emmanuel Macron expresaron entonces su preocupación por la fiabilidad de la alianza transatlántica, sugiriendo una mayor autonomía europea en materia de seguridad. Sin embargo, los recientes acontecimientos en Ucrania han desviado a Europa de este camino, reforzando su dependencia de la OTAN y de Estados Unidos, tanto en seguridad como en energía. Es momento de reconsiderar y retomar el proyecto de una Europa autónoma y pacífica.
La guerra en Ucrania ha revelado la fragilidad de la seguridad europea y la necesidad de una estrategia unificada y autónoma. En lugar de fomentar la escalada bélica, Europa debe abogar por un alto el fuego y una negociación de paz. La dependencia de EE.UU. no solo perpetúa un modelo de defensa subordinado, sino que también limita la capacidad de Europa para actuar de manera independiente en el escenario global. Una política de seguridad europea debe centrarse en la prevención de conflictos y en la construcción de paz, financiada por los recursos que actualmente se destinan a la OTAN.
Además, la situación en Palestina requiere una atención urgente. Europa debe actuar decisivamente para poner fin a la ocupación y el apartheid, suspendiendo acuerdos de cooperación con Israel y estableciendo un embargo de armas. La complicidad con las violaciones de derechos humanos en la región debe ser sustituida por una firme defensa de la autodeterminación y los derechos del pueblo palestino. La UE debe liderar una conferencia internacional para la paz en Oriente Medio, promoviendo una solución justa y duradera.
La política exterior europea también debe abordar los genocidios silenciados en lugares como la República Democrática del Congo y Sudán. Europa debe aumentar su apoyo a las iniciativas humanitarias y defender los derechos humanos, trabajando por la libre autodeterminación de pueblos como el saharaui. Es crucial que la UE se convierta en un referente global en la defensa de los derechos humanos y en la promoción de la democracia.
En cuanto a la relación con Rusia, es necesario un cambio de enfoque. Europa debe superar el modelo de escalada bélica y buscar una coexistencia pacífica. Promover una conferencia para la paz en la vecindad oriental, con la participación de Ucrania y otros actores regionales, es esencial. Asimismo, se debe revisar la política estratégica hacia Rusia, fomentando la diplomacia y la negociación para asegurar una paz duradera.
La relación con China también requiere un replanteamiento. Europa debe involucrarse activamente en iniciativas como la «One Belt, One Road» de manera equitativa y con un firme compromiso con los estándares laborales y medioambientales. Esto permitirá a la UE promover su autonomía estratégica y fortalecer sus relaciones comerciales de manera justa y respetuosa con los derechos humanos.
Finalmente, la política comercial europea necesita una revisión profunda. Los acuerdos negociados a puerta cerrada, que benefician a las grandes empresas y multinacionales, no representan los intereses de la mayoría social y las clases trabajadoras. Es imperativo que Europa promueva un comercio justo y sostenible, que priorice el bienestar colectivo y la justicia social y medioambiental.
Europa debe distanciarse de los intereses geopolíticos de EE.UU. y asumir una política exterior independiente, multilateral y democrática. La construcción de una política de seguridad autónoma, la defensa de los derechos humanos y la promoción de un comercio justo son pilares fundamentales para una Europa de paz y justicia. Solo así, la UE podrá convertirse en un verdadero líder global en la defensa de la democracia y los derechos humanos.
¿Cómo alcanzar ese objetivo de viraje radical en la política exterior de la Unión Europea?
Estrategia Secuenciada para el Viraje de Rumbo en la Política Exterior Europea
Introducción
La política exterior de la Unión Europea (UE) se encuentra en un momento crítico, con desafíos que abarcan desde la creciente influencia de potencias emergentes hasta la necesidad de abordar crisis humanitarias y conflictos en sus fronteras. Para ajustar su rumbo y responder efectivamente a estos desafíos, la UE necesita una estrategia bien fundamentada y secuenciada que le permita consolidar su posición en el escenario internacional. Esta estrategia debe estar anclada en el derecho internacional público y orientada tanto a medio como a largo plazo.
Objetivos Principales
- Fortalecer la autonomía estratégica de la UE.
- Promover la estabilidad y la paz en las regiones vecinas.
- Fomentar un orden internacional basado en reglas.
- Abordar los desafíos globales como el cambio climático y la migración.
- Mejorar la cohesión interna de la UE en política exterior.
Fase 1: Diagnóstico y Consolidación Interna (0-2 años)
1) Evaluación de Capacidades y Recursos:
- Realizar una auditoría exhaustiva de las capacidades diplomáticas, militares y económicas de la UE y sus Estados miembros.
- Identificar lagunas y áreas de mejora para consolidar una política exterior común más efectiva.
2) Fortalecimiento del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE):
- Aumentar los recursos y la formación del personal del SEAE para mejorar la coordinación y ejecución de la política exterior.
- Fomentar la cohesión entre las delegaciones de la UE y las embajadas de los Estados miembros.
3) Revisión de los Tratados y Mecanismos Internos:
- Examinar y, si es necesario, revisar los tratados fundamentales para garantizar que la UE pueda actuar de manera ágil y coherente en el ámbito internacional.
- Establecer mecanismos claros para la toma de decisiones rápidas en situaciones de crisis.
4) Promoción de la Cohesión y Solidaridad Interna:
- Implementar programas de formación y talleres para los funcionarios de los Estados miembros sobre la importancia de una política exterior común.
- Establecer incentivos para la cooperación y la coordinación en asuntos de política exterior.
Fase 2: Fortalecimiento de Alianzas y Promoción de la Paz (2-5 años)
1) Reforzamiento de Alianzas Estratégicas:
- Intensificar las relaciones con aliados clave como Estados Unidos, Canadá, Japón y Australia, asegurando que estos vínculos sean mutuamente beneficiosos y respetuosos de la autonomía europea.
- Desarrollar nuevas asociaciones estratégicas con potencias emergentes en Asia, África y América Latina.
2) Promoción de la Estabilidad en Regiones Vecinas:
- Implementar programas de cooperación y desarrollo en los Balcanes, Europa del Este y el Mediterráneo, enfocados en la promoción de la democracia, el estado de derecho y el desarrollo económico.
- Utilizar instrumentos de la Política Europea de Vecindad (PEV) y la Asociación Oriental para fomentar la estabilidad y el crecimiento.
3) Mediación y Resolución de Conflictos:
- Aumentar la participación de la UE en procesos de mediación y resolución de conflictos, ofreciendo sus buenos oficios en situaciones como el conflicto de Ucrania y en el Cáucaso.
- Desarrollar capacidades de despliegue rápido para misiones de mantenimiento de la paz y asistencia humanitaria bajo la Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD).
Fase 3: Liderazgo Global y Cooperación Multilateral (5-10 años)
1) Fomento de un Orden Internacional Basado en Reglas:
- Promover activamente el respeto al derecho internacional y las instituciones multilaterales como la ONU, la OMC y la Corte Penal Internacional.
- Abogar por reformas en las instituciones internacionales para hacerlas más inclusivas y representativas de la realidad geopolítica actual.
2) Liderazgo en Desafíos Globales:
- Encabezar iniciativas globales para combatir el cambio climático, promoviendo el Acuerdo de París y liderando en la implementación de políticas de sostenibilidad y economía verde.
- Desarrollar un enfoque integral para la gestión de la migración, que combine seguridad fronteriza con asistencia al desarrollo y protección de los derechos humanos.
3) Impulso a la Cooperación en Ciencia y Tecnología:
- Promover la cooperación internacional en ciencia, tecnología e innovación, facilitando intercambios académicos y científicos y participando en proyectos globales.
- Apoyar la creación de un marco regulatorio internacional para el uso ético y seguro de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial y la biotecnología.
Fase 4: Consolidación y Adaptación Continua (10+ años)
1) Evaluación y Ajuste Continuo:
- Establecer mecanismos para la evaluación periódica de la política exterior de la UE, asegurando que se adapte a los cambios en el escenario internacional.
- Crear una plataforma de diálogo continuo con los Estados miembros y socios internacionales para ajustar estrategias y prioridades.
2) Desarrollo de la Capacidad de Respuesta Rápida:
- Fortalecer la capacidad de la UE para responder rápidamente a crisis internacionales, ya sean conflictos armados, desastres naturales o crisis sanitarias.
- Mantener una fuerza de respuesta rápida bien equipada y entrenada bajo la PCSD.
3) Promoción de la Identidad y Valores Europeos:
- Promover una narrativa coherente sobre el papel de la UE en el mundo, basada en sus valores fundamentales de democracia, derechos humanos y multilateralismo.
- Fomentar el orgullo y la identidad europea entre los ciudadanos, resaltando los logros y la importancia de la política exterior común.
Fundamentación en el Derecho Internacional Público
La estrategia propuesta se fundamenta en el respeto y promoción del derecho internacional público, reconociendo la interdependencia global y la necesidad de un orden internacional justo y equitativo. Los siguientes principios y normas del derecho internacional son particularmente relevantes:
1) Carta de las Naciones Unidas:
- La promoción de la paz y la seguridad internacionales, el respeto a la soberanía de los Estados y la solución pacífica de controversias son pilares fundamentales.
- La UE debe continuar apoyando las misiones de paz de la ONU y promover el cumplimiento de las resoluciones del Consejo de Seguridad.
2) Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario:
- La UE debe ser un defensor activo de los derechos humanos en todas sus dimensiones, incluyendo la protección de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.
- La promoción y protección del derecho internacional humanitario, especialmente en zonas de conflicto, es crucial para mantener la legitimidad y el respeto en la escena internacional.
3) Derecho Internacional del Medio Ambiente:
- Liderar en la implementación del Acuerdo de París y otros tratados ambientales, promoviendo políticas de desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente a nivel global.
4) Derecho Internacional de los Refugiados:
- Adoptar políticas que respeten los principios de protección y no devolución (non-refoulement) establecidos en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su Protocolo de 1967.
- Trabajar con la comunidad internacional para desarrollar soluciones duraderas para los refugiados y personas desplazadas.
Conclusión
El viraje de rumbo en la política exterior europea requiere una estrategia secuenciada y bien fundamentada que responda a los desafíos actuales y futuros. Basada en el derecho internacional público, esta estrategia debe fortalecer la autonomía estratégica de la UE, promover la estabilidad y la paz, fomentar un orden internacional basado en reglas y abordar desafíos globales. A través de un enfoque coherente y coordinado, la UE puede consolidar su posición como un actor global respetado y eficaz, capaz de influir positivamente en el escenario internacional y contribuir al bienestar global.
