Erradiquemos el Terrorismo Machista: El Fin del Machismo o la Sociedad en Ruinas

Una lucha legal y social para acabar con la ideología que perpetúa la violencia de género y asegurar una sociedad justa y segura

El día 29 de junio de 2024 será recordado como un día negro en la lucha contra la violencia machista en España. En menos de 24 horas, cuatro mujeres y dos niños perdieron la vida a manos de agresores masculinos en lo que constituye una ola de terror machista que sacudió a todo el país. En Zafarraya, Granada, un hombre de 34 años mató a su expareja y a la madre de ella antes de suicidarse. En Fuengirola, Málaga, una septuagenaria fue estrangulada por su marido. En Las Pedroñeras, Cuenca, los cuerpos de una mujer y sus dos hijos pequeños fueron hallados en un arcón, presuntamente asesinados por el padre de los niños. Estos crímenes no solo representan una tragedia personal para las víctimas y sus familias, sino que también son un testimonio brutal del terrorismo machista que sigue latente en nuestra sociedad.

El terrorismo machista, como lo define Nuria Varela en su obra «Feminismo para principiantes» (2005), es la dominación de las mujeres mediante el terror y una sucesión de actos de violencia que buscan infundir miedo en la población femenina. Esta violencia no es una serie de incidentes aislados, sino una manifestación sistemática y estructural de la discriminación y el control patriarcal. En palabras de Simone de Beauvoir, «El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos». El machismo, la ideología que sustenta esta violencia, debe ser erradicado de raíz si queremos construir una sociedad verdaderamente igualitaria y justa.

El marco jurídico español cuenta con la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, una herramienta imprescindible en la lucha contra esta lacra. Sin embargo, esta ley no aborda suficientemente la dimensión ideológica del machismo, que perpetúa y alimenta el terrorismo machista. Es necesario ampliar nuestro enfoque legal para incluir medidas que combatan no solo los actos de violencia, sino también la ideología misógina que los respalda. Este enfoque debe ser similar al adoptado contra el terrorismo yihadista, donde se penalizan tanto los actos violentos como la apología y la propaganda de las ideologías que los respaldan.

La Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, permite la ilegalización de partidos que apoyen, fomenten o toleren el terrorismo. Esta misma lógica debería aplicarse a la apología del machismo. Los partidos y organizaciones que promueven o justifican la desigualdad de género, que minimizan la violencia machista o que se oponen a las políticas de igualdad, deben ser objeto de escrutinio y, si es necesario, de prohibición. Esta medida no es solo una cuestión de justicia, sino una necesidad para proteger a las mujeres y garantizar su derecho a una vida libre de violencia.

La apología del machismo debe ser definida claramente en la ley, incluyendo discursos y actos que promuevan la supremacía masculina, nieguen la violencia de género o se opongan a la igualdad de derechos. Estos actos deben ser penalizados con severidad, tal como se hace con la apología del terrorismo. La ilegalización de organizaciones machistas es una medida necesaria para erradicar el sustento ideológico del terrorismo machista. Basándonos en la Ley de Partidos, cualquier partido político o organización que haga apología del machismo debería ser ilegalizado. Esto incluye, pero no se limita a, aquellos que nieguen la violencia de género o se opongan a las medidas de protección y promoción de la igualdad.

La educación en igualdad de género debe ser obligatoria en todos los niveles educativos. Autoras como Amelia Valcárcel en «Feminismo en el mundo global» (2008) han destacado la importancia de la educación como herramienta para erradicar la ideología machista. Las campañas de sensibilización deben deslegitimar las creencias machistas y promover la igualdad y el respeto. La erradicación de la ideología machista requiere un enfoque preventivo y a largo plazo, que incluya la educación y la sensibilización desde una edad temprana.

Asegurar que las víctimas de violencia machista reciban apoyo integral es fundamental. Los sistemas de protección, como el Sistema VioGén, deben ser reforzados y mejorados continuamente. Las víctimas deben contar con protección policial, asesoramiento legal y apoyo psicológico. La ley debe garantizar que las víctimas no queden desprotegidas en ningún momento y que los agresores reciban un castigo adecuado por sus actos.

La erradicación del terrorismo machista requiere también medidas audaces para combatir la apología del machismo, su ideología y los micromachismos. La apología del machismo debe ser perseguida con la misma intensidad que la apología del terrorismo. Las leyes deben ser claras y estrictas en cuanto a la penalización de estos actos. Además, los medios de comunicación deben ser regulados para evitar la difusión de mensajes que perpetúen la desigualdad de género. Las plataformas digitales deben ser responsables de eliminar contenidos que promuevan el machismo y la violencia de género.

La jurisprudencia internacional ofrece ejemplos de cómo se puede combatir eficazmente la ideología que sustenta la violencia. En Alemania existen varias leyes que prohíben y sancionan el nazismo y cualquier actividad relacionada con él. Las principales disposiciones legales son: el Artículo 86 del Código Penal Alemán (StGB). Este artículo prohíbe la distribución de propaganda de organizaciones anticonstitucionales, incluyendo las organizaciones nazis. Esto incluye la producción, distribución, y exhibición pública de símbolos nazis, como la esvástica. Cualquier persona que utilice estos símbolos puede ser sancionada con multas o penas de prisión. También el Artículo 130 del Código Penal Alemán (StGB): Además este artículo prohíbe la incitación al odio contra segmentos de la población y la negación del Holocausto. La negación del Holocausto es un delito penal en Alemania y puede ser castigado con penas de prisión.

    Estas leyes reflejan el compromiso de Alemania con la memoria histórica y la prevención de la glorificación de ideologías que llevaron a crímenes atroces durante la Segunda Guerra Mundial. permite la prohibición de organizaciones que promuevan la ideología nazi, una medida que ha sido eficaz en la lucha contra el extremismo reaccionario de ultraderecha.

    En Francia, la Ley de 1955 permite la disolución de asociaciones que inciten al odio o a la violencia. La Ley de 1955 es la Ley de Estados de Emergencia en Francia (Loi sur l’état d’urgence). Esta ley permite al gobierno francés declarar el estado de emergencia en situaciones de crisis como amenazas graves para la seguridad pública. Entre otras cosas, otorga poderes adicionales a las autoridades para tomar medidas rápidas y efectivas para proteger a la población y restaurar el orden público durante períodos limitados de tiempo. Esta ley ha sido utilizada en varias ocasiones, especialmente después de los ataques terroristas en Francia en los últimos años.

    ¿Por qué no se hace nada parecido con el terrorismo machista? La falta de medidas similares contra el terrorismo machista se debe a varios factores complejos y específicos de cada país. Aquí apunto algunas razones que pueden contribuir a esta diferencia:

    * Reconocimiento y definición del problema: Mientras que el terrorismo de extrema derecha, como el nazismo, es ampliamente reconocido como una amenaza ideológica y política que puede incitar a la violencia y subvertir el orden constitucional, el terrorismo machista a menudo no es percibido de la misma manera. Existe una resistencia significativa en algunos contextos políticos y sociales para reconocer el feminicidio y la violencia de género como formas de terrorismo.

    * Aspectos culturales y sociales: La violencia de género, aunque es ampliamente reconocida como un problema grave, a menudo se enfrenta a barreras culturales arraigadas, percepciones patriarcales y normas sociales que minimizan su gravedad o la consideran un asunto privado y no político. Esto dificulta la adopción de medidas legales y políticas comparables a las utilizadas contra otros tipos de extremismos.

    * Legislación y políticas públicas: En muchos países, las leyes específicas que aborden el terrorismo de género o la violencia contra las mujeres pueden ser insuficientes, vagas o no aplicarse de manera efectiva. Además, la falta de consenso político y social sobre la gravedad del problema puede limitar la voluntad de promulgar leyes más estrictas o medidas específicas de emergencia.

    * Organización y respuesta estatal: Las respuestas estatales al terrorismo de extrema derecha suelen estar bien organizadas y cuentan con el apoyo de amplios sectores de la sociedad. En cambio, la respuesta al terrorismo machista puede ser fragmentada y carecer de la misma coordinación y recursos, lo que limita la capacidad de aplicar medidas similares.

      La falta de medidas comparables contra el terrorismo machista refleja desafíos complejos relacionados con la percepción del problema, la cultura política y la disposición para abordar la violencia de género de manera sistemática y efectiva a nivel legislativo y político.

      Sin embargo, estoy seguro que si se articulasen medidas similares para combatir el terrorismo machista podría avanzarse hacia la erradicación de esta grave lacra. Las medidas antes apuntadas podrían servir de modelo para la legislación española en la lucha contra el terrorismo machista.

      El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha respaldado la necesidad de proteger a las víctimas de violencia de género y de penalizar la apología de ideologías que perpetúan la violencia. En el caso Opuz contra Turquía (2009), el tribunal dictaminó que los Estados tienen la obligación positiva de proteger a las mujeres contra la violencia doméstica y de adoptar medidas adecuadas para prevenir dicha violencia. Esta jurisprudencia refuerza la necesidad de una legislación que combata no solo los actos de violencia, sino también la ideología que los sustenta.

      Es necesario y urgente que el Estado adopte una postura inflexible e implacable contra el machismo. La apología o enaltecimiento del machismo es una defensa y un apoyo expreso a comportamientos perniciosos para la sociedad en su conjunto. El machismo es una ideología criminal y peligrosa que debe ser combatida con la misma severidad que otras formas de extremismo.

      En definitiva, lucha contra el terrorismo machista y su ideología requiere una combinación de medidas legales, educativas y de sensibilización. Es necesario penalizar la apología del machismo y prohibir las organizaciones que la promuevan. La educación en igualdad de género debe ser obligatoria y las campañas de sensibilización deben deslegitimar las creencias machistas. Las víctimas deben contar con protección integral y los sistemas de apoyo deben ser reforzados. La jurisprudencia internacional y las medidas adoptadas en otros países pueden servir de modelo para la legislación española. Es hora de actuar con firmeza y coherencia para erradicar el terrorismo machista y construir una sociedad igualitaria y justa.

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