El Desafío Francés: ¿Como parar a la UltraDerecha?

Por Óscar Lomba

Análisis crítico del articulo de Carlos G. Príncipe publicado en ABC bajo el título: “La lección francesa: las vacunas”.

Carlos Alberto González Príncipe, pediatra y ex-alcalde de Vigo, nos ofrece una visión crítica y preocupante sobre el ascenso del partido Rassemblement National (RN) en Francia. Su análisis, que parte de una observación directa en Burdeos, señala que el apoyo a este partido no presenta un sesgo claro en términos de clase social, género, edad o ubicación geográfica. El RN, heredero de los colaboracionistas y agrupador de la extrema derecha desde los años 60, ha logrado una implantación transversal en la sociedad francesa, un fenómeno que exige una reevaluación de las estrategias políticas para combatir su populismo derechista.

Desde una perspectiva marxista, el análisis de González Príncipe revela varias debilidades y fortalezas en su argumento, así como en el contexto más amplio de la política francesa actual. Su observación de que el RN ha captado el apoyo tanto de la clase obrera como de los empresarios, hombres y mujeres, jóvenes y mayores, judíos y magrebíes, universitarios y trabajadores sin cualificar, es un indicador de la profunda crisis del sistema capitalista en Francia. Esta crisis ha generado una desilusión generalizada con las políticas tradicionales, tanto de la derecha como de la presunta izquierda, y ha permitido que un partido como el RN se posicione como una alternativa viable, aunque peligrosa.

La comparación de González Príncipe entre el aumento de la esperanza de vida en Europa occidental durante el siglo XX y el éxito de las vacunas es interesante pero tangencial al problema político que aborda. Sin embargo, su mención a los populistas de derechas prometiendo mejores jubilaciones y más seguridad para los judíos, y su observación de que estos ya no hablan de salir del euro ni de la OTAN, destaca una estrategia de adaptación del RN para parecer más moderado y aceptable a una base más amplia de votantes. Esta táctica ha sido exitosa en erosionar la base electoral de otros partidos, incluidos los tradicionales de la presunta izquierda social-liberal.

La crítica marxista a esta situación resalta la necesidad de una unidad sólida y efectiva de la izquierda para contrarrestar el ascenso del RN. El Nuevo Frente Popular (Nouveau Front Populaire) ha demostrado en las recientes elecciones legislativas una capacidad de movilización significativa, aunque insuficiente para detener el avance de la extrema derecha. La desunión interna y los conflictos han mermado la eficacia de esta coalición, debilitando su capacidad para ofrecer una alternativa real y coherente al electorado francés.

El auge de la extrema derecha es una manifestación de la crisis estructural del capitalismo, que ha generado un terreno fértil para el ultranacionalismo chauvinista, la xenofobia y el racismo en ciertos sectores de la población. El apoyo de las clases dirigentes a la extrema derecha, amplificado por algunos medios de comunicación, ha exacerbado esta tendencia, mientras que las políticas neoliberales aplicadas por gobiernos anteriores, tanto de derecha como de determinados sectores de la progresía autodenominada izquierda, han contribuido a la desorientación y la cólera de las clases trabajadoras.

La respuesta a este desafío debe ser una izquierda unida y combativa. La unidad de acción es esencial para movilizar a las masas contra la extrema derecha y para resistir las medidas antisociales, discriminatorias y autoritarias que emanan tanto del RN como del macronismo. Esta unidad debe ser inclusiva, incorporando a todas las organizaciones políticas, sindicales y asociativas de izquierda, y debe centrarse en un programa que responda a las necesidades urgentes de la clase trabajadora: aumento de salarios y prestaciones sociales, jubilación completa a los 60 años, y solidaridad internacionalista.

El texto de González Príncipe, si bien reconoce la ineficacia del aislamiento del RN, no aborda adecuadamente la necesidad de una estrategia de izquierdas clara y unificada. Permitir que el RN gobierne bajo el pretexto de que «del mal el menos» es una perspectiva peligrosamente simplista. La historia ha demostrado que permitir a la extrema derecha llegar al poder, aunque sea temporalmente, puede tener consecuencias desastrosas y duraderas para la democracia y los derechos humanos.

La situación política en Francia exige una respuesta decidida y unificada de la izquierda. No podemos permitir que el RN, con su agenda reaccionaria y xenófoba, se consolide en el poder. La lucha contra la extrema derecha debe ser una prioridad, y ello requiere una izquierda unida, militante y centrada en un programa de ruptura con el neoliberalismo y de defensa de los derechos de la clase trabajadora. Solo a través de una movilización masiva y sostenida podremos cambiar la relación de fuerzas y construir una sociedad más justa y equitativa.

¿Cómo Parar a la Ultra Derecha en Francia?

El ascenso del Rassemblement National (RN) en Francia plantea una serie de desafíos para la democracia y la cohesión social del país. Para enfrentar esta amenaza, es fundamental adoptar estrategias efectivas que no solo combatan la narrativa de la extrema derecha, sino que también aborden las raíces profundas de su atractivo entre diversas capas de la sociedad.

1. Unidad de la Izquierda

La primera y más crucial medida es la unidad de todas las fuerzas de izquierda. Las divisiones internas y los conflictos entre partidos y movimientos debilitantes deben ser superados para formar un frente común. Esto implica:

– Coaliciones Amplias: Incluir a partidos políticos, sindicatos, organizaciones sociales y asociaciones civiles en una plataforma común.

– Programa Claro y Progresista: Definir un programa que aborde las preocupaciones económicas y sociales de la población, con propuestas concretas para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores, aumentar los salarios, y garantizar servicios públicos de calidad.

2. Movilización Social y Política

Una movilización masiva es esencial para contrarrestar el avance de la extrema derecha. Esto se puede lograr mediante:

– Campañas Informativa: Educar a la población sobre los peligros del RN y sus políticas, utilizando todos los medios disponibles, incluidas las redes sociales, para llegar a un público amplio.

– Manifestaciones y Protestas: Organizar manifestaciones masivas y pacíficas que demuestren el rechazo popular a la extrema derecha y promuevan la solidaridad entre diferentes grupos sociales.

3. Combatir la Desinformación y el Discurso del Odio

La extrema derecha se alimenta de desinformación y retórica incendiaria. Para combatir esto:

– Fact-Checking Rápido y Eficaz: Establecer equipos dedicados a verificar y desmentir las falsedades propagadas por el RN.

– Promover un Discurso Alternativo: Fomentar un discurso inclusivo y solidario que resalte los valores de igualdad y justicia social, contrastando con la narrativa divisiva de la extrema derecha.

4. Reformas Económicas y Sociales

Atender las necesidades de las personas que se sienten abandonadas por el sistema es crucial. Algunas medidas incluyen:

– Políticas Redistributivas: Implementar políticas fiscales que reduzcan las desigualdades económicas y proporcionen un soporte real a las clases trabajadoras.

– Inversión en Educación y Salud: Asegurar una educación de calidad y un sistema de salud accesible para todos, reduciendo así las brechas sociales que la extrema derecha explota.

5. Construir Solidaridad Internacional

La lucha contra la extrema derecha no se limita a las fronteras de un solo país. Es necesario:

– Cooperación Internacional: Trabajar en conjunto con movimientos progresistas de otros países para compartir estrategias y apoyarse mutuamente.

– Solidaridad Anticolonialista e Internacionalista: Apoyar las luchas de los pueblos oprimidos y promover una política exterior basada en los principios de justicia y derechos humanos.

Conclusión

Enfrentar la amenaza de la ultraderecha en Francia requiere un esfuerzo coordinado y sostenido de todas las fuerzas progresistas. La unidad, la movilización social, la lucha contra la desinformación, las reformas económicas y la solidaridad internacional son pilares fundamentales en esta batalla. Solo a través de una respuesta sólida y unificada, la izquierda podrá revertir el avance del RN y construir una sociedad más justa y equitativa.

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